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Feng Shui

Los Taoístas  pensaban que todo es energía, que el universo es un organismo viviente y que su aliento es vital, el Chi, está presente en todas las cosas, según el Feng Shui esta energía se encuentra en la tierra y en el cielo, en las piedras y en los animales, en las plantas y en el hombre, es la energía o fuerza natural que llena el cosmos.

La existencia de cada ser vivo transcurre bajo dos potentes campos energéticos, el del cielo y el de la tierra, el Tian Chi y el Zen Chi. Las corrientes que de ellos emanan atraviesan nuestro organismo modificando, beneficiosa o negativamente, nuestro propio flujo energético destinado a mantener los procesos vitales. Según el Feng Shui, de esta interacción depende, en gran medida, nuestra salud, así como la de las plantas y los animales.

Cuando el Chi del Cielo (Tian Chi) está desequilibrado, sobrevienen tornados, ciclones, huracanes y todo tipo de fenómenos atmosféricos violentos, por el contrario, su armonía y su buena interacción con el Chi de la Tierra (Zen Chi) propicia los climas benignos, las lluvias, tan necesarias para el crecimiento de la vegetación, la brillante luminosidad del día y la apacible y fresca oscuridad de la noche.

EL FENG SHUI

A través de la energía que llega de los astros hacia la tierra, el Chi del cielo se combina con el Chi humano modificando su conducta, su estado de ánimo y su salud, tal como enseñan no sólo en astrología oriental, sino también la occidental desde hace miles de años.

Si ponemos debajo del grifo de agua un cuchillo plano, vemos que el chorro, al tocar la superficie, se abre hacia los costados, si colocamos, al contrario, un cuchara hacia abajo, observamos que el chorro no se abre sino que se curva y la envuelve. El flujo del líquido se comporta, pues, de dos maneras diferentes según la superficie que lo recibe. Si en lugar de tomar un objeto metálico colocamos una esponja, es fácil adivinar que el agua no responderá como en las anteriores ocasiones, sino que, gran parte de ella, será absorbida. Con el Chi en el Feng Shui, ocurre igual, según como sean las superficies a las que se dirija, circulará libremente o modificará su trayectoria acelerándose o estancándose. Lo normal y beneficioso para el hombre y para el entorno es que el Chi circule suavemente en forma ondulada, por ello si se acelera o se estanca se considera un Chi negativo.

Que la Fuerza de la Magia, esté contigo!

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